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El ratón y el dragón

Un día, un ratón y un dragón que eran muy amigos, fueron a una isla y encontraron unas huellas muy extrañas, parecidas a la de un pato gigante. El ratón y el dragón siguieron las huellas hasta que se perdieron, y así fue que encontraron un nido del tamaño de una casa. Los dos amigos se sorprendieron al ver unos huevos grandes como un ropero. El dragón se acercó para tocarlos, pero de repente los huevos comenzaron a temblar, y en cuestión de segundos se abrieron todos los cascarones al mismo tiempo y salieron desde adentro unos monstruos que con unos gritos horripilantes empezaron a perseguir al ratón y al dragón. 
Como estaban muy asustados, cada uno corrió para diferentes lados. El ratón se escondió en una cueva, pero los monstruos lo encontraron, y cuando estaban a punto de atraparlo apareció desde el cielo el dragón. El ratón, ni lerdo ni perezoso, saltó y se agarró de la cola del Dragón y así pudieron escaparse de milagro. 
A partir de ese día, los dos amigos empezaron a tener más cuidado en los lugares donde visitaban, y a pesar del susto que tuvieron, nunca dejaron de hacer travesuras.
 
 
 

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