Había una vez un niño que vivía con su familia. Un día vino un gigante malvado que quería destruir su casa, pero un gigante bondadoso ayudó a derrotarlo. Se fueron a la montaña dónde vivía el gigante y sus amigos, y le mostraron al niño una flor mágica y le dijeron que esa flor les daba fuerzas para vencer a los gigantes malvados. Le contaron que aquellos gigantes querían destruir la tierra hasta que no quede ningún humano con vida.
Había un pintor que se llamaba Francheso que vivía en Pacheco y tenía el sueño de ir a estudiar bellas artes a Francia. Pero para eso tenía que juntar mucho dinero. Se le ocurrió que, si participaba en algún concurso y lo ganaba, podría juntar el dinero necesario. En el primer concurso que participó tuvo que pintar algo relacionado con la Casa Rosada. Franchesco , eligió pintar el cambio de guardia de los ganaderos. La pintura fue muy original porque hizo un cuadro que tenía forma redonda. Afortunadamente, Franchesc o ganó el primer premio que consistía en un pasaje con estadía a Corrientes y unos pocos pesos para vivir. Pero esto no era suficiente como para llegar a París. En Corrientes, Franchesco aprovechó para conocer los Esteros del Iberá, y quedó tan maravillado con el paisaje de esa naturaleza que lo pintó. El cuadro era imponente, de dos metros de ancho por uno de alto, donde se podían ver todo tipo de vegetación y animales como Caimanes, pumas, aves, ran...
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