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Guerra de gigantes (última parte) por Moisés

 

 El escudo que quería hacer el niño estaba formado por diferentes trampas:

Trampa 1

Una pala y un balde de lava. La trampa funciona de la siguiente manera: cavar un pozo del tamaño del pie de un gigante y las compuertas del mismo tamaño. Dentro del pozo se pone lava que la sacan de un volcán que utilizan los gigantes para cocinar.

Trampa 2

Lanza hachas. Se coloca un mecanismo para lanzar rocas.

Trampa 3

Cerbatanas que arrojan pinches envenenados con polen del sueño.

 

            Cuando los gigantes malvados atacaron, algunos pisaron los pozos de lava y se quemaron hasta la rodilla, y enseguida escaparon rengueando hasta sus guaridas con lágrimas en los ojos. Otros se fueron con la cabeza llena de chichones por la gran cantidad de piedras que el mecanismo lanza rocas les tiró. Y el resto durmieron una siesta de varios días por los pinchazos de polen del sueño que les arrojaron desde las cerbatanas.

    A partir de ese día el niño y su pueblo convivieron en paz y armonía con los gigantes buenos.

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